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Juzgan a tres promotores por la venta de dos pisos en Zafra que no se entregaron

La Fiscalía pide seis años de cárcel para los acusados por quedarse con los más de 150.000 euros pagados por los dos compradores

Dos vecinos de Fuente de Cantos y uno de Sabadell (Barcelona) dedicados a la promoción y construcción de viviendas se sentaron ayer en el banquillo de la Audiencia para responder del supuesto delito de estafa denunciado por dos particulares que abonaron el coste íntegro de sus viviendas en el año 2006 pero no han recibido aún sus inmuebles, por los que pagaron cantidades próximas a los 90.000 euros.

Esos dos pisos formaban parte de un edificio promovido en la avenida de la Fuente, de Zafra, por la mercantil catalana ‘Canamar Tarraco SL’, que encargó la construcción a la empresa ‘Vultimaco SL’, con sede en Fuente de Cantos.

Gabriel L. H. y Diego M. R., que son juzgados como administradores solidarios de ‘Vultimaco’, confirmaron que en el año 2006 empezaron la edificación por encargo de ‘Canamar’, que se comprometió a pagarles los trabajos cada tres meses. Sin embargo, ‘Canamar’ incumplió su compromiso y después de cuatro meses sin cobrar decidieron parar los trabajos. En ese momento ya les adeudaba 214.708 euros.

Poco después se desplazó a Zafra Raúl G. S., uno de los administradores de ‘Canamar’. Informó a la constructora de que su socio había desaparecido –aún continúa en paradero desconocido– y que la mercantil no podía continuar la obra, por lo que ofreció a ‘Vultimaco’ que se quedara con el edificio como dación en pago. La transmisión de la propiedad se produjo, ‘Vultimaco’ continuó la obra hasta concluirla y fueron entregados varios de los pisos a compradores que habían firmado el contrato privado de compraventa con ‘Canamar’. Algunos habían abonado el 20% del importe, por lo que solo tuvieron que pagar el 80% restante.

Pero los dos particulares que habían pagado por adelantado la totalidad del piso a cambio de una rebaja del 30% confirmaron ayer que ‘Vultimaco’ no les entregó las viviendas porque ese dinero se lo habían abonado a ‘Canamar’ y no a ellos.

La Fiscalía cree Raúl G. S., Gabriel L. H. y Diego M. R. cometieron dos delitos de estafa cuando firmaron la dación en pago porque pusieron a nombre de ‘Vultimaco’ esas dos viviendas. Pero los dos responsables de ‘Vultimaco’ aseguran que cuando se quedaron con la obra en marcha desconocían que esos dos compradores habían pagado la totalidad del importe. Según afirman, no lo supieron hasta que, después de quedarse con el edificio, se reunieron con las personas que habían firmado con ‘Canamar’.

En la vista de ayer no quedó claro si esa reunión se celebró antes o después de firmarse la dación en pago. Los denunciantes aseguran que ‘Vultimaco’ lo supo antes de quedarse con el edificio, pero Gabriel L. H. y Diego M. R. lo niegan. «Lo único que nos preocupaba cuando firmamos era recuperar parte del dinero. Si la obra no se hubiese terminado, se habría perdido todo».

Una abogada que participó en aquella reunión como experta en asuntos urbanísticos en representación de algunos de los compradores dijo ayer que en ese encuentro los responsables de ‘Vultimaco’ advirtieron de que no se harían cargo de los importes pagados por esas dos personas.

Tanto la Fiscalía como Alejandro Ortiz, el abogado de la acusación, piden penas de seis años de prisión para cada uno de los acusados por dos delitos de estafa, mientras que los letrados de las defensas, Elías Lorenzana y María Victoria Cortés, rechazan los cargos. El juicio concluirá el próximo 2 de marzo.

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